Sus alas me envuelven
Y yo no confío
Empujo,
Mis brazos no gimen
Mis ojos no dan
Pequeños estertores
De fe resumida
Y Él, por arriba,
Se deja llevar.
Me vuelve a cubrir
Y sonriendo, me espera
Yo solo hago fuerzas
Para liberar
El alma que hambrienta
No pide comida
Solo que el espíritu
Se deja abrazar
Y otra vez me pide
Que extienda mis alas
Porque ahora eso es lo que seré
Sonríe, sonríe, como si nada importase
Y mi carne, que no es digna
Se deja abrasar.
Transpiro mis ansias
Penetro mis puertas
Camino mis pasos
Una y otra vez
Sereno mis penas
Lloro mis congojas
Dejo que mis llagas
Dejen de sangrar
Y entonces…¿Qué queda?
¿Seres malvivientes?
¿Políticos duros?
¿Religiones de maldad?
Yo solo me dejo
Llevar por la aurora
Mirar los ocasos
Sentir de verdad
Sacar como sea el dolor
Del pecho
Creyendo y creyendo
Solo con la fe
Sanar a mis propios
Imponiendo manos
Y entonces sí, ya exento
Dejarme cubrir
Mientras Él me abraza
Yo cierro mis ojos
Solo agradecido de no poder huir
Miro los profundos
Huecos en mis manos
Nada me destruye
Vivo solo en ti.