Hoy te caminé nuevamente, y en cada pisada se agrupaban los recuerdos, aplastados,
queriendo salir entrecortados y sin aliento.
Las rejas sostienen ahora algunos niños en sus juegos, quizás presintiendo el futuro.
Mis huellas quedaban impresas entre incontinencias de algún ser que se permite ser
anarquista.
Caminé y respiré hondo. Mis cuadras ya no son esas, ya están pintadas de miedo,
quizás con un toque nostalgia…
No hay tango, no hay desvelos, solo lo que entra por los ojos y me permite diluir los
sentimientos sin congoja…
Te caminé otra vez, de ida y de vuelta. Y hasta el idioma se me hizo extraño, un poco
polvoriento, pero idéntico a mi identidad.
Sigue el mismo viento del Rio de la Plata suavizando mis canas.
Algún recuerdo, quizás, de una bomba escondida.
Una guerra obscena, ideología satírica.
Puede ahora que me sienta incongruente y tardío, pero nadie puede quitarme la
memoria y la verdad…
Buenos Aires, August 26, 2016