El amor es la fundación de nuestra alma. Cuando nacemos, como bebes, solo tenemos dos cosas: amor y alma. El amor lo manifestamos en un principio a través de un instinto de adoración hacia nuestra madre. Hacia la que nos da la comida. Amamos a través de los sentidos, del gusto, del tacto, de la vista, del olfato…Con el tiempo aprendemos a discernir entre quienes nos dan amor verdadero, y disfrutamos como el único tesoro que poseemos. Así Dios nos ama. Sin preguntarnos nada, sin pedirnos nada a cambio.
Porque la Gracia está dada desde que nacemos. No podemos hacer nada a favor ni en contra de eso: La Gracia siempre estuvo y siempre estará.
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August 2019