Estiró la goma amarilla sobre su brazo, para que las venas estuvieran acorde al pinchazo. De repente, la puerta del…
Sus alas me envuelven Y yo no confío Empujo, Mis brazos no gimen Mis ojos no dan Pequeños estertores De…
Paris, 30 de Junio de 1897 Querida Louise: Podría empezar esta carta, con el encabezado que diga “Amor…
Corríamos como locos por Ruamayor, sin importarnos la hora. Me imagino que serían entre las tres y las cuatro de…





